What else is there?

En mi imaginación ella me había prometido una sonrisa.
Una fría noche en el Upper East Side, descubrí que aún se encuentra en la ciudad, pero ha llegado con alguien más. Como en aquella ocasión que la vi por primera vez, pasé a su lado y no me reconoció. Comprendí que la única ventana desde la que podía contemplar mi propia incertidumbre era el azar, sentí entonces la tristeza cotidiana de comprender que somos como un sueño. Pensé en esa mirada y en el enigma, ojos perdidos que dentro de un pensamiento me miran. Pensé en esa chica y en el espacio prefijado que acaso nunca habitará.
Me pregunto si estuviera aquí: ¿Sería con el tiempo una mirada más, uno de los hábitos o vanidades del mundo? Al menos ahora es incesante e ilimitada, capáz de cualquier sonrisa desafiante, cualquier nombre y cualquier corte de cabello, no está atada al tiempo y sólo habita en la memoria del futuro.
Ahora continuará existiendo de algún modo. Ahora vive y crece como un bosque y su presencia musical se mantiene flotando hasta el fin.

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